Escuchó las palabras de Dianna y no pudo evitar que algunas lágrimas volvieran a salir y corrieran libres por sus mejillas - Sí... - dijo jugando con su manita - Bienvenida a la familia pequeña… - Ante la imagen tan tierna de su mujer besando la cabecita de su hija rió feliz y al cabo de unos segundos apareció la enfermera diciendo que la llevarían a la habitación y que se llevarían a Shay para limpiarla del todo y revisar que todo estaba bien - No te preocupes estará aquí dentro de poco… tú deberías dormir un poco, llevas horas haciendo esfuerzos y no quiero que te pase nada - dejó un pequeño beso en sus labios antes de que se la llevaran a la habitación, Lea suspiró y salió a ver a sus amigos dándose cuenta que la familia de su mujer ya estaba allí, y que posiblemente la suya llegaría dentro de una hora más o menos. Todos se levantaron esperando noticias y Lea se encogió de hombros sonriendo y acercándose a Mary para darle un abrazo muy fuerte - Tienes una nieta preciosa… - susurró antes de tirarse a los brazos de Jason - Di necesita descansar, y de momento sólo pueden entrar familiares directos, he intentado todo pero… - volvió a encogerse de hombros y a lo lejos divisó la enfermera trayendo a su hija en brazos. Lea salió corriendo hacia allí y cuando vio a la pequeña la cogió en brazos y se acercó a los demás - Di hola Shay… - cogió su manita e hizo el gesto, rió cuando vio la cara de la pequeña y después dejó un beso en su cabeza, hecho que provocó un “awww” en toda la sala. Lea se quedó allí unos minutos más y después se fue a la habitación con la pequeña en brazos.
- Ya estamos aquí… - Entró por la puerta y sonrió al ver a Dianna aún despierta - Deberías estar descansando… - Dejó a una Shay dormida en la cuna y se acercó a su mujer, dejando un largo beso en sus labios - Me has dado el mejor regalo del mundo amor… y llevaba mucho tiempo queriendo besarte - Volvió a reír y se sentó en la misma cama a su lado - ¿Apostamos el color de ojos?
¿Y perderme las primeras horas de vida de nuestra hija? Ni muerta!.-Bromeó con su esposa antes de responderla el beso que esta le daba.- Y tu a mi y tus besos siempre me llenan de vida.-Sonrió a su esposa antes de mirar como Shay dormía plácidamente en su cunita.- Yo digo que los tendrá marrones como tu ¿Y tu?.-Rió un poco sabiendo que Lea pensaría que la niña tendría los ojos verdes como Dianna y más tras ver que el poco pelo con el que habia nacido era rubia como el de ella.- Supongo que lo averiguaremos cuando despierte, lastima que me de penilla despertarla ahora.-Rió un poco antes de abrazar a su esposa haciendo que se recostara en la cama junto a ella.- ¿Te he dicho ya hoy que te amo?. Pues te amo…-Susurró sobre sus labios besándola profundamente mientras con una de sus manos la sostenía por el cuello y con la otra por la espalda pegándola a ella.

Un poquito más rubia… vamos - Susurró Lea mientras seguía apretando su mano, creía que no acabaría nunca, ver a Dianna con ese sufrimiento hacía que su corazón se encogiese. Ni siquiera sabía los minutos que estaban pasando hasta que escuchó el llanto de un bebé y Lea no pudo evitar girar su mirada para ver como cortaban el cordón umbilical y ver su rostro por primera vez, lloró, lloró como no había llorado antes, pero esa vez por felicidad. Por fin tenía lo que deseaba tanto en esta vida. Ni Broadway, ni Glee, nada. Su sueño era crear una familia y ahí estaba. Su primera hija junto a la persona más importante de su vida. Miró a Dianna y la observó unos segundos, retirando los mechones de su rostro y besando su frente con delicadeza - Ahora la traen, creo que la están limpiando, como es obvio - Al cabo de unos segundos bastante rápido vio a la enfermera entrar con su bebé en brazos y la colocó en los brazos de su mujer. Su corazón se achicó ante tal imagen, era tan perfecta, tenía la nariz de Dianna y el poco pelo que tenía era rubio. Aún no había abierto los ojos, para eso tendría que pasar mucho más tiempo, pero juraría que no podía ser más perfecta - Es… es nuestra hija - Bajó la mirada y observó como la pequeña apretó su dedo con su manita entera, soltó un pequeño sollozo y empezó a dejar besos en la frente de Dianna - Es perfecta amor.
Nuestra hija…-Susurró Dianna viendo como la enfermera le colocaba a su hija entre los brazos.- Totalmente perfecta, como su mami L...-Rió un poco antes de enternecerse viendo como la bebé agarraba con toda su manita uno de los dedos de Lea.- Aww…-Levantó la mirada para encontrarse con los ojos rojos de llorar que tenia su esposa, seguramente los mismos ojos que tenia ella en esos momentos, ante tanta emoción sumado al dolor que habia sentido, no habia podido evitar llorar como una niña pequeña.- Los dos amores de mi vida…-Sonrió ampliamente mirando a su esposa y a su hija, no podia ser más feliz en esos momentos.-Bienvenida a la familia Agron-Sarfati, Shay Elise…-Dejo un suave beso sobre el poco pelo rubio que tenia la recien nacida, aun no habia abierto los ojos, pero sabia que en cuanto los abriera se seguiria muriendo de amor, porque sabia que serian igual de hermosos que los de su mujer, podia sentirlo en su interior, al igual que habia sacado su nariz, estaba segura que sacaria los ojos de su esposa.
Estuvo todos los minutos cogiendo su mano y tranquilizándola hasta que escuchó sus palabras - ¿Es…estás segura? - Cuando Di asintió con la cabeza, Lea soltó su mano y fue hacia la puerta gritando a los médicos. En unos segundos ya estaba al lado de la camilla yendo hacia dónde tenían que ir, hacia dónde le esperaba lo más duro de todos los 9 meses. Por el camino vio a todos sus amigos y les sonrió. Cory le dio un abrazo rápido y a Lea se le escapó una lágrima antes de salir corriendo al lado de Dianna. Agarró su mano de nuevo una vez estuvieron dentro y no dejó de besar su frente mientras la preparaban para el parto - Vamos amor respira, tal y como lo hacíamos en las clases pre-parto ¿vale? - Juraría que la rubia en cualquier momento iba a aplastarle la mano de lo fuerte que estaba apretando, pero le daba igual, estaba a punto de ver por primera vez a su hija, nada podía apartar su pensamiento de ello. Volvió a empujar pero aún no hubo ningún resultado. Lea suspiró nerviosa y con miedo a todo lo que podría pasar, las complicaciones del parto… todo. Pero aún así negó con la cabeza y apoyó su frente con la de ella los segundos de descanso para enseguida volver a empezar - Vamos Di…
Dianna hizo caso de su esposa y se puso a respirar tal como habian practicado en las clases pre-parto.-Respiro…pe.ro….-Un gritó salió de su boca mientrás comenzaba a empujar como los doctores le estaban diciendo.-Un poco más señorita Agron.-Animaban los doctores a Dianna que seguia empujando y empujando hasta que al fin se vió como Shay terminaba de salir del interior de la rubia.-Mi bebé….-Susurró agotadisima y extendió los brazos para poder coger a su hija en brazos, no sin antes mirar con lágrimas en los ojos a una Lea igual de emocionada que ella.

Wow… como se nota que las hormonas están desapareciendo eh… - Rió pero enseguida negó con la cabeza en señal de que era broma - Gracias a ti por hacerme feliz - Bajó su cabeza para darle un pequeño beso en los labios y limpiar las lágrimas que recorrían sus mejillas. Rió cuando la escuchó. No entendía como después de todo, seguía buscando el humor necesario para ese tipo de situaciones - Pues dudo que alguien grabe, yo no tengo cámara así que… pero tengo buena memoria, y te aseguro que algo así es difícil de olvidar como para grabarlo - Sonrió y acarició su vientre de nuevo, sentándose en una de las sillas que había por allí porque ya empezaba a cansarse de estar de pie. Ahora sólo había que esperar.
Habían pasado dos horas y media y todo seguía igual, sólo que había dilatado un poco más, ya quedaba menos para ver a su pequeña hija. Recibió un mensaje de Naya y se lo leyó a Dianna - Amor, ya están aquí Naya, Cory, Jon, Chord y Kevin… los demás tienen aún escenas llegarán cuando puedan. Tú mientras sigue así, lo estás haciendo genial y ya queda menos, ¿vale? Lo más seguro es que dos horas más pero… se pasan rápido. Tú puedes amor.
Perfecto…-Sonrió al saber que la mayoria de sus amigos ya estaban alli, solo quedaba esperar a los demás y a sus familias, aunque estaba casi segura de que para cuando llegaran el resto, ella ya estaria dentro del paritorio.-Mi amor… creo que ahora si…-Dijo tras una hora más esperando, estaba casi segura de que Shay ya venia, podia sentirla empujar y sus contracciones eran cada vez más duraderas y seguidas.-Si…vie…ne...-Dijo casi entre gritos viendo como Lea corria a llamar a los medicos que corrieron a por ella y se la llevarón de alli no sin antes de que Dianna cogiera la mano de Lea apretandola y esta corriera junto a los medicos al lado de su cama. Mientrás la pasaban al paritorio pudo ver a todos sus amigos que esperaban fuera porque los doctores no dejaban entrar tanta gente, esperaba que cuando naciera Shay los dejaran pasar a todos.- Shay no me hagas sufrir mucho más….-Susurró mientras tocaba su vientre y veia como la preparaban y le gritaban que comenzara a empujar.
- Jason, por favor llegad pronto… nos vemos - Colgó y suspiró, medio asustada por todo lo que estaba por llegar. Antes de quedarse más tiempo de lo debido fuera, entró corriendo al hospital y después a la sala dónde estaba su mujer y la cogió de la mano antes de sonreír y darle un beso en la frente - Así soy yo… sé cuando el amor de mi vida me necesita - Volvió a sonreír y apretó su mano fuerte ante esa contracción - No lo vuelvo a hacer, y menos un día como hoy, te amo y va a salir genial. Espero que dilates pronto porque Shay lleva días de retraso y realmente quiero ver a mi mini-Di… a mi hija - Sonrió con pequeñas lágrimas en los ojos y acarició su vientre como intentando conseguir algo. A quién quería engañar no era bruja ni nada por el estilo, simplemente quería que todo saliera bien - Ya vienen todos para acá y nuestra segunda de familia cuando terminen de grabar también. Me he tomado la libertad de llamar a tus amigas por ti y todo… - Rió y besó su nariz antes de notar como Dianna apretaba su mano fuerte a causa de otra contracción - Eh… relájate. Todo va a ir bien.
Gracias mi amor...-Susurró dandole un pequeño beso en la frente.- No solo por llamar a todo el mundo, gracias por amarme, gracias por estar cada dia a mi lado, gracias por darme a esta hermosa niña que vamos a tener...-La miró fijamente a los ojos mientrás sentia como lágrimas comenzaban a asomarse por sus ojos, a pesar del dolor, esa lágrimas eran de felicidad, felicidad porque en pocas horas tendria a su hija entre sus brazos y en los de su esposa.- Mi amor…¿Quién va a grabar? porque desde luego a ti no te voy a soltar ni un segundo.-Rió un poco antes de quejarse ante una nueva contracción, el tiempo se le estaba volviendo eterno en esos momentos, solo deseaba que la aguja de aquel reloj que habia en la pared colgado pasara más rapido y diltar cuanto antes para que su hija saliera de su interior.
Cuando Dianna la llamó, salió hacia ella y agarró su mano mientras la acompañaba al quirófano - Dime - Sonrió cuando besó su mano y dejó un beso en su frente mientras iba al ritmo como podía de los demás - Cuando me has llamado estaba con Naya, supongo que habrá ido corriendo a por Cory y así sucesivamente, aún así tengo que llamar a mis padres y a los tuyos más mi cuñado, estoy segura que vendrán aquí lo más rápido que puedan, posiblemente cuando ya… esté Shay con nosotras - susurró emocionada la última parte mientras veía como entraba su mujer a esa sala que no le daba buena espina - Amor no te preocupes, todo va a salir genial, y piensa que es el único parto que tendrás y ya - bromeó un poco antes de soltar su mano para que entraran por la puerta - Escúchame, teniendo en cuenta que tendrás que dilatar te va a quedar un buen rato por delante, te llevarán a la habitación lo más seguro, yo voy a llamar a nuestra familia ¿vale? Estaré aquí en cuanto menos te lo esperes, te amo, dile a Shay que no te haga sufrir mucho - Rió y dejó un tierno beso en sus labios antes de salir con el iPhone en la mano, marcando rápidamente el número de su madre - Mamá, coged el vuelo más temprano posible porque Shay está en camino…
No…no te va…-No terminó la frase cuando vió como Lea salia por la puerta de la habitación donde la acababan de acomodar mientrás esperaban que dilatara lo suficiente para poder dar a luz sin problemas.-No me hagas sufrir pequeña…-Suspiró acariciandose el vientre antes de quejarse por nuevas contracciones cada vez más seguidas, la niña no tardaria mucho más en llegar o al menos eso esperaba una Dianna que cada vez soportaba menos aquellas contracciones.-Por favor…que vuelva Lea ya…-Susurró para si misma antes de levantar la cabeza y ver como su esposa entraba por la puerta.-Antes te llamo antes vuelves...-Rió un poco viendo como su amada llegaba hacia ella y se sentaba en el sillón que tenia al lado.-Te amo muy mucho…pero no te vuelvas a separar de mi lado….-Dijo casi en un grito ante una nueva contracción.
Agarró su mano con fuerza cuando escuchó que tenía una contracción. Joder, estaba demasiado nerviosa, y justo en esos momentos es cuando los miedos por el parto venían y Lea tenía que calmarse, seguro que Dianna estaría mucho peor que ella, al fin y al cabo, era la que llevaba a su hija. No pudo evitar reír por la broma que hizo su mujer y se dio cuenta de que ya estaban llegando - No amor… giramos y ya está - giró a la derecha y entró en urgencias, rápidamente fueron atendidas y Lea se sorprendió bastante por la velocidad de los médicos - Di, voy a firmar los papeles de la habitación y esas cosas y enseguida estoy contigo ¿vale? No te preocupes, todo va a salir bien - dejó un beso en su frente y observó como se la llevaban en una silla de ruedas mientras ella se paraba en recepción - Sí eh… Dianna Elise Agron-Sarfati está aquí y teníamos una habitación privada…
Dejó que la sentaran en la silla de ruedas mientrás su esposa firmaba todos los papeles necesarios, hacia meses tenian una habitación privada reservada para cuando llegara ese momento.-Mi amor…-Susurró entre quejas por el dolor de las contracciones viendo como Lea se acercaba y le agarraba de la mano.-No te separes más de mi lado….-Le besó la mano mientras caminaban, los doctores y Lea, ella iba en la silla en la que le habian sentado minutos atrás.- ¿Has llamado a Naya,Cory, Jonathan,Chord?….a los demás….-Susurró entre quejas viendo como abrian la puerta del quirofano.-Mi amor… tengo miedo….

21 de Febrero y Dianna debería haber dado a luz técnicamente 4 días antes. Ese mismo día fue a trabajar con un sentimiento extraño y muy diferente a los demás días, así que dejó una simple nota encima de la mesa antes de irse: “Avísame a la mínima que sientas que todo es diferente, estaré en casa en cuestión de minutos, te amo” y por último dejó un beso en la frente de la rubia. Horas más tarde, estaba grabando una escena con Naya en el apartamento dónde vivían sus personajes junto a Kurt, hasta que su manager desde lejos le avisó que su móvil estaba sonando y que era Dianna - Lo siento, lo siento, pero es mi mujer, tengo que cogerlo - salió corriendo de allí y enseguida contestó - ¿Pasa algo cielo? - susurró entre asustada y entusiasmada por si eran buenas noticias y de verdad estaba en camino, por eso cuando escuchó las noticias se llevó una mano en la boca y casi sin querer pequeñas lágrimas empezaron a recorrer su rostro - Respira hondo ¿vale? Estaré allí en cuanto menos te lo esperes - colgó y después de casi aplastar a Naya y a Chris con uno de sus abrazos cogió sus cosas y se fue.
Máldito semáforo en rojo. Gruñó por lo lento que iba el tráfico ese día pero por suerte se puso en verde y siguió la recta hasta llegar a su casa, aparcó en un tiempo récord y abrió la puerta casi corriendo - ¡Di! - fue hacia el salón y vio como su rubia se levantaba del sofá agarrándose su vientre como intentando protegerlo con ambas manos. Se acercó a ella y le dejó un suave beso en sus labios antes de coger la mochila que se llevarían e ir hacia el hospital. Cerró la puerta tras su paso y abrió la del coche para que entrara Dianna - ¿Lo llevas bien? ¿Sientes alguna contracción? ¿Es muy pronto? ¿Estoy desvariando no?
Ahora mismo no, porque estoy contigo.-Sonrió mirando como Lea arrancaba el coche y conducia hacia el hospital cuando sintió una fuerte contracción.-Ahora si…..-Dijo mientrás se apretaba el vientre esperando que llegaran a tiempo al hospital porque las contracciones cada vez eran más fuertes y seguidas.-Una y no más…los que faltan los tienes tu…-Dijo entre risas y quejas, después de lo que estaba pasando en esos momentos solo podia pensar que seria capaz de dar a luz una sola vez, aquello era demasiado doloroso, pero en cuanto viera la cara de su hija se olvidaria por todo lo que estaba pasando e iba a pasar.- ¿Queda mucho?…..

Jajaja gracias! en cuanto se pueda seguimos :)
Dianna esa mañana despertó algo agitada, con una sensación extraña, hacia dias que habia cumplido la fecha prevista para el nacimiento de su hija y no habia noche en la que no se durmiera pensando en que tal vez al dia siguiente al fin daria a luz y esa mañana tenia ese presentimiento más que nunca, pero como no tenia dolores ni habia roto aguas ni nada, se levantó como un dia más normal a la espera de la llegada de su hija. Lea habia salido temprano a trabajar, pero no sin antes dejarle una nota diciendo que a la minima la llamara que dejaria todo y correria para estar con ella. La rubia siguió con sus tareas que basicamente eran quedarse en casa debido al avanzado estado de su embarazo, no fuera que el parto le fuera a pillar enmedio de la calle.
Estaba tranquilamente mirando la tele cuando de pronto sintió como si se estuviera orinando, obviamente ya sabia lo que era y lo que venia, asi que como habia ensayado con Lea y antes de llamarla, se cambió rapidamente de ropa y cogió la maleta que tenia hecha para correr al hospital en cuanto su esposa llegara.- Mi amor….. ya viene...-Susurró entre lagrimas al altavoz de su telefono mientrás hablaba con una Lea emocionada que comenzaba a llorar y le decia que no tarada en ir a por ella. Shay estaba en camino, ahora quedaba la parte más dificil, dar a luz.